Supongamos que somos el papa, tenes hambre y vas a pedir empanadas.
Soy el papa, me chupa todo un huevo (te rascas un huevo, agarras el teléfono y llamas a la casa de empanadas).
- El noble repulgue, ¿en qué puedo ayudarlo?
- Hola querido, soy el papa, quiero 3 empanadas. Una de humita, otra de queso y cebolla y una de carne picante. Rápido, te lo pido por... Dios.
Osea, ya está, sos el papa, si queres pedir empanadas las pedis, si queres salir a la calle en bolas a tomar agua de una canilla lo haces, ¿quién te va a criticar?
Claro, esa es la actitud... Si yo fuera papa, sería el papa más fiestero de la historia, minas putas por todo el vaticano, música a todo lo que da, un barril de cerveza en cada habitación, y en el salón más grande y lujoso de todos, donde tienen una de esas arañas (lámparas de techo) hechas de oro, la tiraría a la mierda de 2 o 3 ladrillasos y pondría una bola de discoteca.
Y listo hermano, Dios quiere que seamos felices, fiesta todos los días, de la mano de DJ Papa.
jajajajjaa, yo no podría ser papa por dos complicaciones:
ResponderEliminar1)soy mujer.
2) no creo en Dios.
Pero si tuviera el poder que tiene el papa también me mandaría mis locuritas! Un beso, te sigo :D